Cuántos cuentos nos han relatado desde pequeños guardando en nuestra mente y corazón recuerdos, momentos y expresiones. Era un mundo de fantasías contada por nuestros padres (y que después de grandes aún no se olvidan) por el cual esperábamos todas las noches antes de acostarnos a dormir, y así comenzar a soñar.

Estos cuentos hoy en día no son solamente utilizados para hacer dormir a los infantes, hoy en día hay más que contar; es por ello que vamos a hablar del storytelling, en el marketing.

Múltiples definiciones se aplican a este concepto: «es el arte de contar historias con el objetivo de que tu público se quede enamorado de ti» o «es el arte de contar una historia aprovechando el relato». Una historia bien construida tiene el poder de conmover el corazón, los sentimientos, la mente y el público segmentado que la escucha o la ve.

Las historias maravillosas, y bien contadas, marcan la diferencia entre un simple producto con otro que de verdad aporta valor de marca y engancha con el consumidor final por medio de cuentos inspiradores y emotivos.

Y esto, precisamente, es lo que consigue el storytelling en los individuos: enganchar y ayudar a cumplir los objetivos del marketing haciendo uso del branding emocional o lovemarketing.

Dichas historias son apreciadas cuando se conectan emocionalmente y generan empatía; es por eso que practicar el storytelling sirve para conseguir mayor engagement al aportar mayor conexión y relación entre la marca y el público objetivo.

El marketing no solo va de lo que haces sino de las historias que cuentas. Lo primero en lo que se debe pensar es ¿Cuál es tu objetivo?, de esta forma estarás encaminado para conseguir una historia de calidad.

Ventajas del storytelling para el negocio

  1. Genera mayor conexión: con el storytelling podemos crear una conexión emocional con el cliente objetivo, con esto hace a la empresa más humana y cercana.
  2. Crea confianza: una historia hace que lo complejo sea mucho más simple.
  3. Se recuerda con facilidad: cuando escuchamos una historia es fácil que se la contemos a los demás, siempre y cuando haya impactado nuestras emociones y sentimientos, de esta manera siempre habrá un lugar para ti.

promo 30 ideihosting

 

Elementos que debe contemplar el storytelling

En general son tres los elementos que debe contener toda historia promocional: 1. Los valores que tiene una marca, 2. Un parlamento que emocione y 3. Los aspectos que te diferencian de la competencia.

Aquí lo más relevante es que las empresas cuenten historias de valor y que sean interesantes para los usuarios. Se trata de generar emociones y un vínculo directo con la audiencia.

Claves para un buen storytelling

Si quieres desarrollar una buena historia que conecte a tu público con la marca, aquí te presentamos las 5 claves que debes tener en cuenta para que tu storytelling tenga éxito:

Segmenta las personas a quien irá dirigida tu historia

Debes conocer cómo piensan, cuáles son sus intereses, preocupaciones, miedos, anhelos, aspiraciones y necesidades; así lograrás captar su interés.

Ten en cuenta la Personalidad de la Marca

Plantea qué tipo de percepciones quieres conseguir en tu audiencia meta y así no te desviarás del objetivo. Con un guion emocional será más fácil contemplar qué ideas y valores vas a incluir en la historia final.

Genera un «Punto de Dolor»

Detecta las preocupaciones y angustias de tu público objetivo; y plantea la solución a sus problemas a través de tu historia, de modo que la valoración de tu marca con el cliente sea positiva.

Capta la atención y eleva las expectativas

No muestres a la empresa o marca como protagonista de la historia sino como parte del contexto de donde se origina todo el relato.

Incluye personajes que encarnen los valores de tu marca

Es recomendable que tu historia plante la construcción de personajes reales o ficticios con personalidades únicas para que el público se sienta identificado con él. Por lo general se emplean actores naturales o personajes anónimos para que el público pueda empatizar con él.

Planteamiento, nudo y desenlace

Toda historia debe tener un comienzo, cuerpo y final, aunque también puedes comenzar con un nudo, problema, promesa, y luego plantearlo desde su desenlace. El planteamiento debe generar, de algún modo, suspenso o intriga para que el público se sienta motivado a saber más.

También te puede interesar: Marketing Emocional: la relación afectiva entre marca y consumidor

promo 30 ideihosting