Guía para decidir mejor

Cómo configurar una CDN sin romper imágenes, CSS o sesiones

Primero archivos estáticos; después comprueba sesiones y purga.

Configurar una CDN requiere algo más que cambiar DNS. El objetivo es servir recursos estáticos con rapidez sin almacenar sesiones, pedidos o respuestas privadas. Haz el cambio en etapas, conserva la configuración anterior y verifica desde al menos una sesión anónima y otra autenticada.

Inventario antes de activar

Identifica quién gestiona DNS, dónde termina TLS, qué proveedor sirve actualmente imágenes y CSS, y si hay caché de página en plugin o servidor. Anota URL de origen, canonical, redirecciones HTTP/HTTPS y reglas de seguridad. Si no sabes qué zona DNS es autoritativa, usa la guía para localizarla. Realiza copia de configuración y define cómo desactivar el proxy sin perder registros.

Empieza por archivos públicos

  1. Activa el proxy con certificado válido para los nombres públicos; comprueba que el origen también usa TLS según el modo elegido.
  2. Deja la caché de HTML desactivada al inicio. Verifica imágenes, CSS, JavaScript y fuentes en portada y páginas interiores: código 200, tipo MIME correcto y ausencia de contenido mixto.
  3. Edita un CSS o imagen de prueba y confirma si cambia tras purgar la URL concreta. Si usas nombres versionados, comprueba que la referencia HTML apunta al archivo nuevo.
  4. Prueba formulario, acceso, restablecimiento de contraseña y, en WooCommerce, catálogo, carrito, checkout y «Mi cuenta» con dos navegadores separados.

La guía oficial de Cloudflare explica que sus estáticos pueden cachearse mientras que HTML requiere reglas explícitas. Otros proveedores pueden diferir: lee las reglas de tu CDN, no copies un ajuste por intuición. Una imagen rota puede deberse a hotlink, URL antigua, cabecera CORS o transformación; mira petición y respuesta en DevTools antes de cambiar WordPress.

Si aparece contenido viejo o una sesión ajena

Detén la caché de HTML y purga la URL afectada; si hay exposición de datos de otro usuario, trata el incidente como prioritario. Revisa clave de caché, cookies, query strings, cabeceras y exclusiones de rutas dinámicas. Comprueba carrito y checkout con dos sesiones y repite tras cualquier regla nueva. Si el fallo es solo de versión antigua, sigue el diagnóstico de caché desactualizada.

Conserva un registro de quién puede purgar y qué cambios requieren despliegue. Para una migración sin sorpresas, consulta la arquitectura web y de correo sin compartir claves en formularios.