Guía para decidir mejor
Por qué tus correos llegan a spam y qué revisar
Una guía de diagnóstico de entregabilidad sin prometer que un registro DNS garantiza inbox.
Que tus correos lleguen a spam no significa necesariamente que el hosting web falle. El mensaje puede autenticarse mal, proceder de un emisor con poca reputación, parecer no solicitado o activar reglas particulares del destinatario. Separa primero entrega, clasificación y rechazo: cada resultado requiere una corrección diferente.
Traza un mensaje concreto
Escoge una muestra reciente y anota hora, remitente, destinatario, proveedor de envío y resultado, sin publicar contenido privado. Si el proveedor marca «rechazado» o «rebotado», conserva el código y texto de respuesta: aún no es un caso de spam en bandeja. Si marca «entregado», pide al destinatario comprobar spam, cuarentena y reglas de su organización. «Entregado» tampoco prueba que alguien lo leyó.
Abre las cabeceras originales de una copia de prueba. Revisa resultados SPF, DKIM y DMARC y si el dominio autenticado se alinea con el «De:» visible. Sigue la guía de autenticación antes de cambiar DNS. Los requisitos de remitentes de Gmail incluyen autenticación y buenas prácticas; cumplirlos no constituye una promesa de bandeja de entrada.
Revisa origen, destinatarios y contenido
- Confirma que todos los sistemas que envían con el dominio están autorizados. Un formulario, una tienda y una plataforma de campañas pueden usar rutas distintas.
- Comprueba si el proveedor informa rebotes, quejas, direcciones inexistentes o envíos que los receptores no solicitaron. Detén listas de origen dudoso; no compres bases de datos ni «calientes» un dominio con envíos engañosos.
- Compara un correo transaccional y uno comercial, con asunto, enlaces y adjuntos razonables. Evita enlaces acortados opacos, remitentes inconsistentes y contenido que no coincide con la expectativa del cliente. Una palabra concreta rara vez explica por sí sola el problema.
- Si afecta solo a una organización, consulta sus reglas y permite que su administrador revise el mensaje; no pidas desactivar filtros globales.
Mide después de corregir
Haz cambios de uno en uno. Envía pruebas a cuentas propias en distintos proveedores, conserva cabeceras y compara aceptación y clasificación. Revisa paneles de reputación o informes del proveedor si tienes acceso, sin presentar un «score» externo como verdad absoluta. La mejora puede tardar y variar por destinatario. Si el caso son avisos de pedidos de WooCommerce, verifica también que el evento se generó: un correo no creado no puede acabar en spam.
Si has cambiado de proveedor recientemente, comprueba que MX y emisores se migraron coordinadamente. Para una revisión técnica, aporta cabeceras saneadas y códigos de entrega; no facilites contraseñas ni listas de clientes.