Guía para decidir mejor

Cómo revisar redirecciones tras cambiar de dominio

No redirijas todo a la portada: busca destinos equivalentes.

Cambiar de dominio o modificar muchas URLs exige un mapa entre direcciones antiguas y nuevas. Una redirección masiva a la portada puede hacer que los usuarios pierdan el contenido que buscaban y que Google no reconozca el equivalente. Antes del cambio, inventaría páginas con tráfico, enlaces y conversiones; después prueba cada ruta crítica hasta su destino final.

Construye un mapa por intención

Exporta URLs del sitemap anterior, analítica, Search Console, enlaces internos y registros de acceso. Para cada URL conserva la nueva página equivalente, no necesariamente el mismo slug. Si una página desaparece sin sustituto, evalúa mantenerla, consolidarla en un recurso pertinente o responder 404/410 según el caso; no la redirijas a una página irrelevante para «salvar SEO». La guía de migraciones de Google recomienda redirecciones hacia contenido equivalente y prevé fluctuaciones mientras vuelve a rastrear.

Prueba los códigos y evita cadenas

Para un traslado permanente, usa una redirección permanente del lado servidor adecuada a la plataforma y verifica código y destino. Comprueba versiones HTTP/HTTPS, www/sin www, rutas con y sin barra, parámetros que deban conservarse y páginas con enlaces externos. Evita bucles y cadenas de varias redirecciones cuando se pueda ir directamente al destino. No conviertas todas las rutas 404 del sitio antiguo en una redirección genérica a la portada.

Actualiza señales internas

Cambia enlaces de navegación, breadcrumbs, canonical, datos estructurados cuando corresponda y sitemap para usar las URLs finales. El sitemap no debe anunciar la dirección antigua como canónica. Comprueba que el dominio nuevo sirve certificado válido y que robots/noindex no lo bloquean. Si hay versiones en varios idiomas o países, revisa sus referencias cruzadas sin inventar equivalencias que no existen.

Monitoriza después del corte

Prueba una muestra de páginas comerciales, artículos y URLs antiguas con enlaces. Busca 404 nuevos en logs y Search Console, relacionándolos con el mapa. Prioriza los que reciben visitas o tienen enlaces relevantes. Una caída de impresiones no siempre indica un fallo de redirección; compara fechas, consultas y estado del índice. No retires reglas en pocos días: algunas URLs antiguas pueden seguir recibiendo solicitudes durante mucho tiempo.

El control de acceso de Google tras migrar reúne sitemap y canonical; si desaparecen páginas, sigue el diagnóstico de indexación. Para un cambio coordinado de infraestructura, consulta el alcance de migración disponible antes de asumir que incluye un mapa SEO completo.